No olvidamos de dónde venimos

[Foto de Perú21]
Con la instalación del nuevo gobierno en julio de 2016, el Perú aseguró su camino al Bicentenario de Independencia en un marco de continuidad democrática, al sucederse la cuarta administración elegida en las urnas tras la caída de la dictadura que nos rigió durante la década del 90. Esta relativa estabilidad no está libre de tensiones -como se manifestó en la polarización de la ciudadanía entre primera y segunda vuelta-, y corre permanentemente el riesgo de caer en retrocesos que acentúen la precariedad de nuestra representación política y retrasen la superación de las desigualdades que atraviesan a nuestra sociedad.

En este contexto, es enorme el reto que enfrentamos al asumir desde nuestra identidad de izquierda el encargo del pueblo que nos ha confiado su representación en el Congreso de la República. Ser parte de la formación congresal izquierdista más numerosa en décadas y ser a la vez minoría en un parlamento dominado por la derecha -oficialista o de oposición- supone por un lado, una valla muy alta de expectativa ciudadana y por otro lado, una marcada complejidad en el terreno de la búsqueda de diálogo y acuerdos, base de la labor legislativa.

Junto a un equipo profesional de primer nivel y de la mano de las organizaciones populares, sindicales y ciudadanas que nos acompañaron desde la campaña, tomamos con serenidad este reto. Estamos en el Congreso para abrir camino, para volver propuesta la demanda, para darle la mano a todas y todos aquellos negados y silenciados por décadas de reinado neoliberal. Estamos en el Congreso para recoger lo que coreamos en las calles, para abogar por lo que pedimos en los barrios, para aportar a que se haga realidad lo que anhelamos como vida digna: justicia social, igualdad entre hombres y mujeres, ciudadanía plena para la población LGTBI, trabajo decente, salud sin discriminación, educación sin dogmatismos.

El día de inicio de mi labor en el Congreso, juré el cargo recordando las deudas que el Perú tiene con su historia reciente. Lo hice en la convicción que fortalece a las hijas e hijos de los pueblos que construyen su identidad sin dejar atrás sus raíces: si no olvidamos de dónde venimos, sabremos siempre hacia dónde vamos. Con el Pueblo, #VamosPorMás.

Indira Huilca Flores

Descarga nuestro Boletín 01 | Informe Julio 2016- Enero 2017