Primer empleo digno

dsc_2207_750x420

El ingreso de los y las jóvenes al mundo laboral no puede producirse a partir del recorte de derechos, como proponía la llamada “ley pulpín”. Ese vínculo puede y debe ser diferente. Por eso promovemos la “Ley del Primer Empleo digno y productivo”, proyecto de ley Nº 410 que propone respuestas a la actual situación laboral juvenil, ofrece incentivos para los generadores de empleo y recoge las voces críticas y de los jóvenes movilizados contra la Ley Nº 30288, Ley que promueve el acceso de Jóvenes al Mercado Laboral y a la Protección Social, derogada en enero de 2015.

El Proyecto de “Ley de Primer Empleo Digno y Productivo” busca promover la contratación de trabajadores jóvenes en actividades que además de generar ingresos adecuados los capaciten para el trabajo, con respeto de derechos laborales y seguridad social.

Algunos aspectos destacables de esta iniciativa son el otorgamiento de incentivos reales para las empresas que contraten a jóvenes trabajadores e inviertan en capacitación. Así como el cofinanciamiento a cargo del Estado en salud y pensiones. Este proyecto reconoce derechos laborales del régimen general a los jóvenes sujetos a alguna modalidad de primer empleo. Se promueve además la contratación permanente de los jóvenes mediante beneficios para el trabajador y la empresa.

Luego de ingresarlo a trámite el viernes 14 de octubre, lo presentamos en  un Foro Público en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, junto a economistas, laboralistas, sindicalistas y activistas jóvenes, con la co-organización del Taller de Investigación de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social “Dr. José Matías Manzanilla”. Participaron el economista Julio Gamero y los profesores Alvaro Vidal Bermúdez y Leopoldo Gamarra.

indira-foro

 

Situación del empleo juvenil

Según la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO – 2015) del total de la Población en Edad de Trabajar (PET), 8´037,326 eran jóvenes entre los 18 y 29 años. Es sabido que la población juvenil tiene una menor inserción laboral y menores niveles de protección social que la población adulta. Solamente el 63% de jóvenes tiene cobertura en salud (menos que el promedio nacional) y 27% está afiliado a un sistema de pensiones.

Únicamente el 32% de jóvenes que trabaja tuvo una contratación laboral formal (en el caso de los adultos fue 49%). La ausencia de un contrato de trabajo afecta al 65% de los jóvenes. Más preocupante es que solamente un 3% de jóvenes tiene una contratación permanente, mientras que en los adultos es el 19%.

El ingreso promedio de los jóvenes ocupados fue de S/. 1,029, es decir S/. 433 menos que los adultos. En el caso de los varones S/. 1,123 y las mujeres jóvenes S/. 895. El 47% de los jóvenes se dedica únicamente a trabajar, un 11% estudia y trabaja, un 20% solamente estudia, y un 22% ni estudia ni trabaja. Es decir, 1´768,211 jóvenes ni estudian ni trabajan. Siendo la mayoría mujeres (1´125,255), muchas de ellas con carga familiar desde muy jóvenes  incluso siendo adolescentes. La población joven con estudios no universitarios entre 20 y 29 años represento el 88%.

Los trabajadores informales constituyen el 73% de la población ocupada, es decir, son 11,645 millones, de los cuales 32% son jóvenes. Los jóvenes conforman solamente el 22% del empleo formal. La población joven más vulnerable, con empleo informal, es de cerca de tres millones de personas. La mayoría trabaja en microempresas con menos de 10 trabajadores  (1,317 millones), son independientes sin calificación (773 mil), trabajadores familiares no remunerados (755 mil), y trabajadoras del hogar (104 mil).