Nos están matando

En San Martín, a Marysella Pizarro Tuanama, de 41 años la mató su ex pareja prendiéndole fuego en la peluquería en la que trabajaba; Tirsa Cachique Ynga, propietaria del establecimiento, falleció a causa de las heridas causadas por una explosión ocurrida durante el ataque. En Huánuco, Carolay Gobía, de 19 años, fue brutalmente agredida por su expareja por negarse a retomar la relación con él. En Arequipa, Fabiana Mamani Apaza, de 38 años, podría perder la vista luego de ser atacada con un taladro mientras dormía por su conviviente. También en Arequipa, Thais Chirinos, de 23 años, fue agredida por su pareja con el pico de una botella y tiene cuatro profundos cortes en el rostro, además de un brazo fracturado y cortes en una pierna. En Piura, Liliana Cordero teme por su vida, pues han liberado a su ex-pareja, a quien ella denunció por agresión tras una de varias golpizas. En Lima, Giannina Vásquez Ambicho ha perdido la fe en la justicia: la policía no ha capturado a su ex-pareja, “no habido” luego del brutal ataque que llevó a Giannina a denunciarlo por intento de feminicidio.

Todo esto ocurre en nuestro país en los últimos días.

Estas mujeres tienen en común entre ellas, y con miles de mujeres peruanas, una tragedia: no es la primera vez que son agredidas y sus agresores, tras haberlas atacado, siguen libres o muy probablemente consigan impunidad. Esta es la evidencia que el sistema de justicia (Policía Nacional del Perú, Ministerio Público y Poder Judicial) no está respondiendo para preservar la integridad y la vida de las mujeres frente a la violencia machista.

Lo he podido comprobar en el acompañamiento del trámite de muchos casos de violencia que llegan a mi despacho y en las visitas inopinadas que he realizado a comisarías de Lima Centro, Lima Sur, Lima Norte y Lima Este durante las semanas de representación del período 2016-2017. De este trabajo de fiscalización he enviado un informe con conclusiones y recomendaciones al MININTER, al MIMP y a la Defensoría del Pueblo.

La Ley 30364, Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, representan un gran cambio en la respuesta frente a los casos de violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar. Esta nueva Ley 30264 cambió los roles de las instituciones públicas y ajustó las deficiencias de la anterior norma (Ley 26260), que estuvo vigente por veinte años, hasta noviembre de 2015. Pero aún debe ser mejorada. Por eso he presentado el Proyecto de ley de N° 1405-2016-CR que propone importantes reformas:

  1. Es crucial mejorar las medidas de protección que ejecuta la Policía Nacional del Perú y la forma en que el sistema tramita las denuncias en las que hay valoración de riesgo severo para las víctimas, para ello propongo 16 reformas a la Ley N° 30364 en materia procesal y en el Sistema Nacional de respuesta frente a la violencia.
  2. Si a los agresores no les pasa nada por desacatar los mandatos judiciales poco cambiará, por ello propongo una modificación al delito de resistencia o desobediencia a la autoridad en el Código Penal que se configuran cuando se incumplen las medidas de protección.
  3. Para que las fiscalías de familia tengan competencia penal en los delitos vinculados a la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar y para que las resoluciones de archivamiento sean revisadas por las fiscalías superiores como medio para evitar esta mala práctica que genera impunidad, propongo dos modificaciones a la Ley Orgánica del Ministerio Público.
  4. Es necesario garantizar el acceso de las mujeres rurales al sistema de justicia en el marco del nuevo delito de agresiones contra las mujeres e integrantes del grupo familiar; por ello propongo una modificación a la Ley de justicia de paz.
  5. Es necesario que se diseñe un Programa Presupuestal Multisectorial para financiar la implementación de la Ley N° 30364, porque sin presupuesto especial no habrá cambios sustantivos.

La lucha contra la violencia requiere más esfuerzo, mayor coordinación, más decisión. Por Marysella, Tirsa, Fabiana, Carolay, Thais, Liliana y Giannina, #NiUnaMenos.