Huelga en Backus: del sueño a la realidad

Ayer miércoles 11 de Abril, acompañamos a los trabajadores del Sindicato Nacional de Obreros de la Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston S.A.A., que iniciaban una huelga de 48 horas. Estuvimos con ellos en la reunión con el Viceministro de Trabajo Manuel Vásquez, tratando los puntos de su desatendido pliego de reclamos, así como en uno de los centros de labores en los que se dieron denuncias de despidos indirectos.

Es especialmente preocupante que una de las empresas más grandes del país, que genera grandes utilidades para sus propietarios incurra en prácticas antisindicales (como el incumplimiento del convenio colectivo), y propicie condiciones que afectan la seguridad y salud del personal (servicio deficiente de alimentación). Situación que afecta no solamente derechos laborales sino que además infringe principios y reglas del propio Código de Conducta de Anheuser-Busch InBev (AB InBev), propietaria de Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston. Este Código de Conducta señala que:

“Es política de AB InBev que nuestra Junta Directiva, nuestros funcionarios y nuestros colegas acaten estrictamente todas las leyes y reglamentaciones aplicables, y que adhieran a los más altos estándares de ética empresarial. La reputación de la empresa en cuanto a su honestidad e integridad es un recurso invaluable”.

Asimismo, como firmante del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, AB InBev se compromete (como señala su Código de Conducta) con prácticas comerciales que no infringen los derechos humanos y que se alinean con las diversas normas internacionales de conducta empresarial responsable, esto incluye la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo sobre los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo.

Por ello sorprende que entre los puntos que son objeto del pliego de reclamos no resuelto, según nos informa el sindicato, y que han conducido a que los trabajadores y trabajadoras de Backus y Johnston inicien su huelga, están aspectos que afectan derechos laborales e incluso buenas prácticas empresariales como:

  1. El pésimo servicio de comedor que presta la empresa concesionaria Newrest y la intransigencia de la empresa de no convocar a una nueva licitación. Ello a pesar de que los propios trabajadores asumen el 50% del costo de la alimentación y el convenio colectivo señala claramente que: “Por cada una de las plantas existirá una Comisión Bipartita de Alimentación, la cual estará integrada por representantes de la Empresa y del Sindicato, quienes se encargarán conjuntamente en velar por la calidad, precio y servicio de la alimentación, en coordinación con las indicaciones que imparta la nutricionista”. La situación informada por el sindicato es que estas comisiones no funcionan y los trabajadores llevan más de cincuenta días sin consumir los alimentos en protesta y a pesar de ello se les sigue descontando por los alimentos.
  2. La hostilización y maltrato a los trabajadores afiliados y dirigentes sindicales por parte de los funcionarios de Backus AB InBev Perú. Prácticas antisindicales como estas son sancionadas no solamente por la normativa nacional sino por convenios internacionales ratificados por el Perú como el convenio 87 de la OIT.
  3. La imposición de jornadas continúas de manera discriminatoria que afectan el goce efectivo del derecho al descanso semanal (como es el caso de la planta de Motupe). La ampliación o modificación de jornadas de trabajo debe ser acordada con los trabajadores y trabajadoras y no impuesto unilateralmente, peor aún si esto afecta el derecho al descanso semanal obligatorio como ha sido denunciado viene ocurriendo en la planta de Motupe.
  4. La reducción de la participación en las utilidades del ejercicio 2017 a pesar de que la empresa ha tenido una mayor rentabilidad. Es lamentable que prácticas que podrían calificar como elusivas, como denuncia el sindicato, afecten gravemente, no solamente la participación de los trabajadores en las utilidades, sino incluso los ingresos del fisco nacional.

Al respecto nos genera especial preocupación que habiendo el Sindicato observado, el día 23 de febrero de 2018, la nómina de trabajadores indispensables propuesta por la empresa, esta divergencia no fue resuelta antes de iniciarse la huelga. Esta situación ha permitido que la empresa realice comunicaciones a los trabajadores incluidos en las supuestas labores mínimas indispensables, señalando que de no asistir a laborar serán despedidos. Lo cual afecta el derecho de huelga constitucionalmente reconocido y califica como una práctica antisindical.

En la misma reunión del 11 de Abril, con presencia del ahora ex Viceministro Vásquez, se nos informó por parte del sindicato, que se estaba procediendo a cesar intempestivamente a un grupo de trabajadores del centro de labores de Pro Industrial (San Martín de Porres), situación que según se nos informó había sido constatada por un inspector de trabajo.

Lamentamos que este tipo de situaciones se den en una empresa que es emblemática para el país, no solamente por su dimensión económica y comercial, sino por la gran cantidad de trabajadores y consumidores que son fundamento de su éxito, y por la contradicción con lo establecido en su Código de Conducta que señala que el sueño compartido de AB InBev es: “unir a la gente para lograr un mundo mejor”.

Adjuntamos el oficio presentado al Ministerio de Trabajo

Carta a Ministerio de Trabajo by Indira Huilca on Scribd