Quieren borrar la igualdad

Con el equipo técnico de mi despacho hemos revisado integralmente la propuesta de informes para la siguiente sesión del Grupo de Trabajo encargado del Control Constitucional sobre los decretos legislativos que fueron resultado de la delegación de facultades al Ejecutivo. Ya varias organizaciones de la sociedad civil y diferentes despachos congresales, incluido el mío, hemos alertado sobre la grave posibilidad de retroceso en materia de reconocimiento de derechos de las personas LGTB, como es la colocación expresa de la prohibición de discriminación por orientación sexual e identidad de género del Código Penal, y otras materias.

Lo que notamos es que lo que se está proponiendo va más allá de un retroceso puntual. De la revisión de lo propuesto en los informes del Grupo de Trabajo en relación a otros tres decretos (DL 1267, DL 1348 y DL 1325) vemos la intención de desaparecer cualquier mención al enfoque de género. Veamos:

DL 1267-  Ley de la Policía Nacional del Perú:

DL 1348- Código de Responsabilidad Penal de Adolescentes.

DL 1325- Reestructuración del Régimen penitenciario- INPE, eliminar la atención a población penitenciaria con enfoque de identidad de género  y orientación sexual.

 

DL 1323- que fortalece la lucha contra el feminicidio, la violencia familiar y la violencia de género.

 

En momentos en los que la democracia peruana enfrenta una ola conservadora fundamentalista que pretende negar derechos basada en un discurso de odio, consideramos grave que se pretenda ignorar los consensos construidos alrededor de las políticas públicas -como lo es la necesidad de atender las diferencias entre mujeres y hombres en su diversidad y enfocarnos en la superación de desigualdades-.

En esta medida, vemos con preocupación que no se trata ya únicamente de eliminar cualquier mención a las diferencias y desigualdades de género en el currículo escolar vigente -propósito de organizaciones fundamentalistas- o de intentar detener los avances en materia de sanción ante crímenes de odio. Se trata de una “limpieza” de cualquier mención a la atención de las desigualdades entre hombres y mujeres y a la necesidad de superarlas.