Castañeda: simplemente destruyendo

El alcalde de Lima insiste en su visión de ciudad cortoplacista y ambientalmente insostenible. Es el último año de su gestión y lo único que vemos es su urgencia por realizar obras viales, que consisten apenas en ampliar carriles o hacer pasos a desnivel, argumentando el (supuesto) beneficio a miles de personas al (supuestamente) dar fluidez al tráfico de Lima.

La congestión vehicular es un tema muy grave, pero la MML poco ha hecho. No tenemos reforma del transporte público en marcha ni una propuesta de gestión del transporte privado. Este desinterés municipal choca con las expectativas de la ciudadanía. 73% de limeños y limeñas consideran que el tránsito vehicular y la contaminación ambiental han empeorado, el 68% piensa que el transporte público está peor ahora que el año anterior.

En esta ruta, la MML ha generado una serie de conflictos con las y los vecinos, al restarle importancia a la opinión y la participación, y en particular, al desdeñar la exigencia de conservar el patrimonio verde de la ciudad. Por el contrario, las obras que propone o ejecuta Castañeda parecen tener como requisito esencial la afectación de árboles y la reducción de las áreas verdes existentes.

CASO SANTA BEATRIZ

En diciembre, tras una gestión de mi Despacho, fue posible una reunión entre las y los vecinos de la Urbanización Santa Beatriz de Cercado de Lima y representantes de la Dirección General de Asuntos Socio Ambientales (DGASA) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).

En Santa Beatriz la MML ha ampliado a tres carriles varias calles. La comunidad se queja de no haber sido bien informada por sus autoridades municipales. La publicidad de la obra habla de “mejoramiento de pistas y veredas”, pero lo que ha ocurrido es la pérdida de árboles, la eliminación de los retiros verdes para dar lugar a la construcción de un tercer carril. En el encuentro quedaron en evidencia varios hechos preocupantes. Uno, la MML no cumplió en solicitar una clasificación del proyecto a SENACE antes de empezar la obra. Dos, la DGASA y OEFA no habían llevado a cabo una fiscalización ambiental eficaz.

CASO LA MOLINA

Otro caso similar es la ampliación de carriles en la Avenida La Molina en el distrito de La Molina, una obra priorizada en el presupuesto de los Juegos Panamericanos, los estudiantes de la Universidad Nacional Agraria La Molina y vecinos de la zona denuncian que se afectará más de 100 árboles. Reclaman que se haga pública y disponible la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) correspondiente al proyecto. La Municipalidad de La Molina no ha sido capaz de informar a los vecinos y vecinas los alcances de la obra y su impacto ambiental. A un pedido de información emitido desde mi Despacho, la Municipalidad Distrital ha señalado que solo la MML puede proporcionar dicha información. Las y los vecinos solicitaron copia de la DIA al MINAM, pero no han conseguido respuesta satisfactoria. ¿Por qué es tan engorroso encontrar información que debe ser de acceso público?

Las obras viales por sí mismas no necesariamente contribuyen a una buena gestión del tránsito y el transporte. Diversos estudios locales e internacionales, demuestran que pasos a desnivel y ampliación de carriles inducen a más congestión vehicular en el corto plazo y al aumento de la contaminación del aire. Existen alternativas menos costosas, menos invasivas y más sostenibles como el reordenamiento del sentido de las calles, el rediseño de la geometría vial y la reprogramación de semáforos. Solo cuando se ha demostrado que no proceden estas alternativas livianas, se debe optar por infraestructura pesada y compensar la pérdida de áreas verdes. La construcción de infraestructura vial puede ser compatible con la sostenibilidad ambiental si es planificada y si hay voluntad política.

De lo casos citados queda claro que hay mucho por mejorar en los mecanismos de fiscalización ambiental en obras de infraestructura vial. Los municipios distritales deberían ser los primeros en exigir el pleno cumplimiento los requisitos ambientales de las obras que emprende la MML. Por eso resulta destacable la iniciativa de la Municipalidad de San Isidro, que interpuso una medida cautelar para frenar la ampliación de carriles que la MML pretendía llevar a cabo en las Avenidas Aramburú y Parque Sur. La resolución del 4° Juzgado Constitucional de Lima que declara fundada la medida cautelar es ahora un hito en la defensa del verde urbano en Lima y como acción exitosa, podría servir de modelo para otros distritos que se enfrentan al ataque de cemento al que se ha reducido el trabajo del alcalde Castañeda.

Desde el Congreso seguiremos acompañando las acciones ciudadanas de defensa del espacio público y el verde urbano. A nuestro proyecto de ley de protección de espacios públicos sumaremos nuevas propuestas legislativas para garantizar efectivos mecanismos de participación y atención de demandas vecinales, así como para mejorar la definición de competencias e incorporación de criterios ambientales exigibles en los proyectos de inversión pública.

Panamericanos 2019
Como parte de la preparación para los XVIII Juegos Panamericanos Lima 2019 se han anunciado nuevas obras de infraestructura, entre ellas, la ampliación de carril en la Avenida San Luis (tramo Av. Javier Prado – Av. México) donde también se afectarán árboles y áreas verdes. Los recursos provienen del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), que hace una semana transfirió 285 millones 500,506 soles a favor de la Municipalidad Metropolitana de Lima con ese fin. Nos preguntamos si las 13 obras que se proponen serán debidamente planificadas, si cumplen las normas ambientales y si serán oportunamente comunicadas a los vecindarios directamente afectados. Quizá se haga necesario presentar más acciones de amparo y medidas cautelares para frenar este atropello contra el ambiente urbano y la calidad de vida en la ciudad. La ciudadanía organizada está vigilante.