Qué es la apología y cómo hacerle frente

Desde hace un par de semanas, la Comisión de Justicia y Derechos Humanos de Congreso debate un dictamen sobre cuatro proyectos de ley que se han propuesto para modificar cómo se entiende y sanciona el delito de “apología”. Estos proyectos fueron presentados por los congresistas Octavio Salazar y Carlos Tubino, de Fuerza Popular, por el congresista Edmundo del Águila (Acción Popular) y la congresista Luciana León (APRA). Mientras los tres primeros proponen reformas al artículo 316 del Código Penal, el de la congresista León propone un tipo autónomo de “apología del terrorismo”.

Es necesario que se debata la actual regulación de este delito. Por ello hemos enviado dos propuestas a la Comisión de Justicia y Derechos Humanos.

¿Qué dice actualmente el Artículo 316 sobre el delito de “apología”?

Artículo 316.- Apología El que públicamente hace la apología de un delito o de la persona que haya sido condenada como su autor o partícipe, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de uno ni mayor de cuatro años.

¿Qué proponemos?

En primer lugar, nos parece insuficiente e imprecisa la definición. El tipo penal descrito en el Artículo 316 menciona a quien “hace públicamente apología”. Eso no define nada y por eso las autoridades tienen tantas dificultades para aplicarlo. Esto debe cambiar.  Nuestra propuesta es que se mencione claramente las conductas que merecen sanción. Proponemos señalar que se sancionará por apología a quien “públicamente exalta, justifica o enaltece un delito o a la persona condenada como su autor o partícipe”.

En segundo lugar, creemos que entre los delitos para los que se consideran penas más altas en caso de su apología, deben incluirse los delitos relacionados a la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar: Por ello proponemos que en el numeral 1 del artículo, en donde se especifican estos delitos, deben mencionarse los artículos 107 (parricidio), 108 (homicidio calificado), 108-B (feminicidio), 121-B (lesiones graves por violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar), 152 (secuestro), 153 (trata de personas), 153-A (formas agravadas de trata de personas), 170 (violación sexual), 171 (violación de persona en estado de inconsciencia o en la imposibilidad de resistir), 172 (violación de persona en incapacidad de resistencia), 173 (violación sexual de menor de edad), 173-A (violación sexual de menor de edad seguida de muerte o lesión grave), 174 (violación de persona bajo autoridad o vigilancia), 176-A (actos contra el pudor contra menores de edad), y 177 (formas agravadas de violación sexual) del Código Penal.

En una convivencia ciudadana saludable los discursos que alimentan la violencia no deben tener lugar. No debemos permitir que se legitimen conductas que socialmente hemos pactado como delitos. Luchar contra los discursos que reivindican el terrorismo es parte de esa agenda. A la fecha contamos con una definición de delito que debe ser mejorada para que se pueda aplicar y cuidar su correcta aplicación, pero queda claro que no es en la dimensión penal que enfrentaremos los discursos que promueven la violencia, la discriminación y el terror. El ejercicio colectivo de memoria es vital en el proceso de superar el pasado para encontrarnos en una sociedad que nos integre en justicia y dignidad para todos y todas.

A continuación, compartimos el sustento técnico de nuestra propuesta: